viernes, 24 de marzo de 2017

RETRATO DE UN FLANEUR



La multitud es su elemento, como el aire para los pájaros y el agua para los peces. Su pasión y su profesión le llevan a hacerse una sola carne con la multitud. Para el perfecto flâneur, para el observador apasionado, es una alegría inmensa establecer su morada en el corazón de la multitud, entre el flujo y reflujo del movimiento, en medio de lo fugitivo y lo infinito. Estar lejos del hogar y aun así sentirse en casa en cualquier parte, contemplar el mundo, estar en el centro del mundo, y sin embargo pasar inadvertido —tales son los pequeños placeres de estos espíritus independientes, apasionados, incorruptibles, que la lengua apenas alcanza a definir torpemente. El espectador es un príncipe que vaya donde vaya se regocija en su anonimato. El amante de la vida hace del mundo entero su familia, del mismo modo que el amante del bello sexo aumenta su familia con todas las bellezas que alguna vez conoció, accesibles e inaccesibles, o como el amante de imágenes vive en una sociedad mágica de sueños pintados sobre un lienzo. Así, el amante de la vida universal penetra en la multitud como un inmenso cúmulo de energía eléctrica. O podríamos verlo como un espejo tan grande como la propia multitud, un caleidoscopio dotado de conciencia, que en cada uno de sus movimientos reproduce la multiplicidad de la vida, la gracia intermitente de todos los fragmentos de la vida.

Charles Baudelaire.

lunes, 27 de febrero de 2017

domingo, 26 de febrero de 2017

sábado, 25 de febrero de 2017

jueves, 23 de febrero de 2017

LA REALIDAD DE LOS SUEÑOS.

Nunca resulta facil enfrentarse a lo grandioso, sobre todo si te encuentras muy dentro de lo trivial y cotidiano, como siempre ocurre. Eso absorbe casi todo, empequeñece casi todo, excepto aquellos escasos sucesos que son tan inmensos que dejan fuera todo lo trivial, todo lo cotidiano. Eso es lo grandioso y en lo grandioso no se puede vivir.

Karl Ove Knausgärd
Un hombre enamorado
Mi lucha: II


viernes, 17 de febrero de 2017

martes, 14 de febrero de 2017

UN HOMBRE ENAMORADO. Mi lucha: II

"El mundo nihilista es en su esencia un mundo que se reduce cada vez más, lo que necesariamente coincide con el movimiento hacia el punto cero", escribió Ernst Jünger. Un ejemplo de una reducción de esta clase se encuentra donde Dios es concebido como "el bien", o en la inclinación a buscar un denominador común para todas las complicadas tendencias que existen en el mundo, o en la inclinación a la especialización, que es otra forma de reducción, o en la voluntad que convierte todo en números, la belleza, así como el bosque, así como el arte, así como los cuerpos. Porque, ¿qué es el dinero sino una magnitud que equipara las cosas más distintas para que se puedan vender?. O como escribe Jünger:"Poco a poco todos los ámbitos se incluirán en este denominador comun, incluso una residencia tan apartada de la causalidad como es el sueño". En nuestro siglo, nuestros sueños son iguales, incluso los sueños son algo que vendemos. Del mismo valor, sólo que es otra manera de decir indiferente.

Karl Ove Knausgärd
Un Hombre enamorado 
Mi lucha II 

lunes, 6 de febrero de 2017

domingo, 5 de febrero de 2017

martes, 31 de enero de 2017

domingo, 29 de enero de 2017

miércoles, 18 de enero de 2017

LA MUERTE DEL PADRE.

En el cruce de la parte de arriba de la suave cuesta, las luces de los semáforos empezaron a emitir su tictac. Al instante, la calle se quedó vacía de coches (...). Entonces el tictac del disco cesó, y como una jauría de perros con la lengua fuera, los coches salieron zumbando de la sombra y subieron la cuesta para desaparecer por la calzada bañada por el sol. Las llantas de clavos estallaban contra el asfalto. (...)En el patio de recreo del colegio, comprimido entre dos inmuebles a veinte metros de mi despacho, se acallaron de repente los gritos de los chiquillos, en los que en ese instante reparé. Había sonado el timbre. Esos sonidos me eran nuevos y desconocidos(...). Cuando se sabe demasiado poco es como si ese poco no existiese. Pero también cuando se saben demasiadas cosas es como si esas cosas no existiesen. Escribir es sacar de las sombras lo que sabemos. De eso trata escribir. No de lo que ocurre allí, no de qué clase de actos se realizan allí, sino del allí en sí.  Allí, ése es el lugar y la meta de la acción de escribir. ¿Pero cómo llegar a hasta ese punto?

Karl Ove Knausgard
La muerte del padre. 
Mi lucha:I

sábado, 10 de diciembre de 2016